Principales problemas y afectaciones de los cuidadores familiares

Los cuidadores familiares y principales responsables del cuidado de una persona con dependencia tienen muchos retos día a día. Es usual que sufran de sobrecarga en algún momento. María Espinosa, psicóloga experta en tercera edad, nos ofrece un panorama sobre el tema y una serie de útiles consejos para el cuidador familiar.

Foto por: Jeff y Meredith Purganan

Cuando hablamos de un cuidador principal nos referimos  a la persona que dedica una gran parte de su tiempo al cuidado del enfermo o de la persona dependiente y que realiza esas tareas de cuidado de forma continuada y durante un tiempo prolongado. Aunque en ocasiones son varios los miembros de la familia que atienden al familiar dependiente, en la mayoría de los casos el peso del cuidado, al menos el peso principal, recae sobre una única persona.
Cuidar a una persona dependiente supone hacer frente a una gran cantidad de tareas, que desbordan con frecuencia las posibilidades reales del cuidador. Por lo que, en la mayoría de los casos éste se ve sometido a una situación de estrés continuada que conlleva a una serie de repercusiones para su salud.

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Cuidando al cuidador

Éstas son las repercusiones más habituales que se pueden llegar a tener por el cuidado prolongado de un familiar dependiente:

– Se reduce el tiempo de ocio, se abandonan las aficiones y las relaciones sociales. Todo aquello que antes resultaba gratificante para la persona.

– Las relaciones familiares se deterioran, aparecen más conflictos y disputas. Existe menos tiempo para la familia y en consecuencia aparecen sentimientos de incomprensión y soledad.

– Aparecen problemas económicos y laborales. Pueden aparecer más gastos de los previstos debidos a las necesidades de la persona dependiente. Algunos cuidadores tienen que abandonar su puesto de trabajo, lo que supone una pérdida económica y de status.

– La salud se ve deteriorada, existe una disminución de la actividad física, del tiempo de sueño y descanso. Se incrementan las alteraciones cardiovasculares y del sistema inmunológico.

– El estado emocional se desequilibra. Aparecen elevados niveles de ansiedad y depresión, lo que implica que el deterioro de la salud vaya en aumento.

Para prevenir estas dificultades y consecuencias hay recursos a los que se puede acudir para recibir ayuda, como pueden ser otros familiares del enfermo e incluso personas conocidas de confianza. Pero conviene tener en cuenta, que también podemos recibir apoyo de servicios especializados en el cuidado de personas dependientes, como pueden ser:

Centros de día, donde la persona dependiente puede ir a pasar el día pero irse a dormir a casa.
Residencias para estancias temporales, donde pueden estar en régimen de alojamiento y pensión completa durante unos días.
Servicios de ayuda a domicilio, donde los profesionales asisten al domicilio a prestar ayuda las horas necesarias para la atención y cuidado del familiar.
Servicios de teleasistencia, en los que instalando unos dispositivos en el domicilio o llevándolos encima, pueden recibir ayuda urgente o localizar dónde se encuentra el enfermo en caso de que se pierda.

Si los familiares solicitan ayuda dispondrán de un mayor tiempo libre.  Además existen diferentes  posibilidades para mejorar la calidad de vida de los cuidadores, lo que a su vez influirá en la calidad del cuidado de los enfermos. Entre las posibilidades podemos encontrar:

-Programas educativos, donde pueden obtener información sobre pautas para la mejora de la convivencia, así como una mayor comprensión de la enfermedad del familiar.
-Grupos de ayuda mutua, donde se reúnen con otros familiares que están en la misma situación. Esto les sirve para descargar tensiones, fomentar la comunicación y aprender y compartir estrategias para el manejo de situaciones estresantes durante el cuidado.
-Intervenciones psicoterapeúticas. Les ayuda a aprender a gestionar sus emociones y modificar aquello que les está causando problemas con el objetivo de mejorar su salud y bienestar.

Consejos. Algunos consejos que deben tener en cuenta los cuidadores principales o familiares son:
–    Conocer muy bien los cuidados que necesita el enfermo.
–    Descansar cada día lo suficiente.
–    Evitar automedicarse.
–    Cuidar las amistades de siempre o buscar nuevos amigos.
–    Seguir realizando aquello que siempre le ha gustado hacer (leer, caminar, ir al cine, de excursión… etc.,)
–    No olvidar el sentido del humor, esto ayudará a afrontar los conflictos que puedan surgir con diferente actitud.
–    Cuidar el aspecto físico para mejorar su autoestima.
–    Programarse para disponer de tiempo libre a la semana.
–    Por último, recordar siempre que es necesario “cuidarse para cuidar”.

Escrito y publicado el 17 de Febrero de 2012 en Blog Infoelder por:
María Espinosa Jordán
Psicóloga Clínica. Especialista en tercera edad.

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Acerca de Avanza Servicios

Avanza Servicios Asistenciales presta servicios sociales y ayuda a domicilio. Estos servicios están relacionados con el cuidado y asistencia de personas dependientes (mayores y niños) y la realización de tareas del hogar. Nuestro objetivo es prestar un servicio útil a la sociedad y que perviva en el tiempo.
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